Cita:

"Todo necio confunde valor y precio".
Antonio Machado

domingo, 5 de enero de 2014

QUERIDOS REYES MAGOS

Queridos Reyes Magos:

Aquí estoy un año más para pediros una serie de cosas que si bien entiendo son difíciles de conseguir, sé que con vuestra magia haréis lo posible para acercarlas y hacerlas transitables.

No quiero que nada ni nadie ponga plomo en las alas de los que desean volar, ni tampoco incovenientes a los que quieran quedarse en el nido, que nadie pueda recortar los sueños ni limitar el aire que respiramos, el sol que nos calienta o la lluvia que nos moja. Que libertad, tolerancia, solidaridad, amor, sean algo más que palabras, que ojalá se puedan llenar del inmenso significado que tienen, que hagamos nuestro el lema de “vive y deja vivir”.

Que todos sin excepción, tengan las suficientes oportunidades para saber de qué son capaces, hasta dónde pueden llegar, y puedan diseñar un futuro sin desigualdades de ningún tipo.

Que no tengan límites ni fronteras los sentimientos hermosos para que sigan creciendo el amor y la amistad sin discriminaciones ni injusticias.

Que lo superfluo, lo material, lo intrascendente, no consiga cegar los deseos ni las ganas de seguir compartiendo y construyendo junto a los que queremos sin mapas, geografías, convencionalismos, ni distancias.

Que no se presente el desaliento, el desánimo ni la desidia y sigan vivas e intensas las ganas de crear, las inquietudes por ser cada día mejores, el afán de superación.

Y por encima de todo eso, os pido dos cosas, que todos los niños del mundo, absolutamente todos, tengan una verdadera infancia sin asumir problemas de adultos ni ser rehenes de las miserias de los mayores y que la salud nos acompañe y que en cualquier caso no se mercadee con la sanidad ni con las cosas esenciales.

Gracias por vuestra constancia y atención.



lunes, 9 de diciembre de 2013

A CASI NADIE

A casi nadie le importa que una muy inocente mañana de diciembre alguien se convirtiera en el sexto, y no último habitante, de una casa para dos personas, ni que la historia de unos pocos años comenzara a moldearse en un colegio cuyo nombre está íntimamente ligado a la ciudad que acabaría enamorándole.
Puede que no se entienda como un nombre de ocho letras, siendo muda la primera de ellas, sea capaz de decir tanto, ni que las calles nuevas de un barrio viejo fueran el horizonte de los juegos o que la puerta de un Monumento sirviese de portería en la que dibujar tantos goles soñados en blanquirojo.
Tampoco resulta trascendente para nadie que un río lleno de mar o una torre esbelta o una calleja imposible o un misterio insondable, configurasen a una persona.
Puede que 16 de diciembre, 22 de agosto, 11 de julio, 15 de marzo o 13 de enero, no sean más que fechas en un almanaque o que no sea demasiado extraño que un 7 de junio una Estrella fuese visible antes de que anocheciera.
Quizás no sirva de nada saber que Uagadugú es la capital de Burkina Faso, identificar a la primera a un Dragón de Komodo, apreciar la otra belleza, la que no se ve con los ojos, del Cabo da Roca o presentir tormentas con argumentos.
Quizás nada de lo anterior sirva pero todo eso soy yo, algo que puede resumirse en muy pocas palabras: latidos, sueños, esperanzas y sobre todo camino, siempre camino...

viernes, 22 de noviembre de 2013

EL PENÚLTIMO MES

“Nació de una tormenta, en el sol de una noche, el penúltimo mes…”

Silvio Rodríguez.



Estaba sentado, con la mirada perdida ante un cielo encendido, como si un Dios travieso hubiese prendido fuego al tibio atardecer otoñal.

Se encontraba a medio camino entre el corazón que amaba y el que le latía en su propio pecho, en tierra de nadie, en un paraje desconocido que parecía haberse engalanado como para un domingo de ceremonia.

Un trovador susurraba canciones en sus oídos mientras el tren, como siempre, se llenaba de mariposas.

Excelente prólogo, pensó, para una noche tan largamente perseguida como presentida.

Por una extraña razón, en contra de lo habitual, la llegada a la estación se produjo a su hora, puntual como una luna buscando redondeces.

En el poblado andén no había nadie, al menos nadie dispuesto a abrir el cofre de una boca donde aguardaban besos demorados, ni unos brazos habituales que como un paréntesis fueran capaces de englobar el significado de la palabra vida.

La ciudad no descansaba, ni siquiera asomaba a ella un aire de desgana a pesar de que acababa de abrirse, en la sierra, la puerta de las nieves.

Al fin pudo mirarse en las pupilas donde siempre se reencuentra consigo mismo, besar los labios que mágicamente, aminoran y aumentan simultáneamente la impaciencia y tocar las manos cálidas y amplias, que como anchas alamedas, acortan las distancias de las geografías cotidianas.

Todo comenzó a surgir. A pesar de la altitud, los versos se fueron sucediendo como olas de un mar misterioso y bello hasta inundarlo todo de ternura, y un universo único e insobornable se fue mostrando en todo su esplendor.

Entonces él recordó la bola de fuego que con trazo firme alguien había dibujado en el lienzo de la tarde, y con una sonrisa en el alma, se quedó a conjugar el verbo amar fuera de los márgenes de lo posible.

RAFAEL MÉRIDA JUAN

martes, 19 de noviembre de 2013

CRÍTICA DE UN LIBRO - EN SUS DEDOS, EL MAR

En sus dedos, el mar, obra de Maite Salcedo, es un Océano configurado por gotas en forma de letras que juntas crean un universo singular poblado de muñecas rotas, soledades confesables y latidos siempre sinceros y honestos.
Entre sus olas, no hay resquicios en los que no habite una humanidad superlativa que pone el acento donde debe, en las personas y sus circunstancias, que son también las suyas propias, en ocasiones distintas, pero no tan diferentes y a veces tan parecidas como si un espejo le devolviese su propia imagen.
Sentir, en mayúsculas, ha sido la mejor forma de que los versos macerados durante largo tiempo terminen fermentando para convertirse en unos escritos nada fortuitos, intencionados hasta la última coma y al mismo tiempo inocentes y tiernos como dejados caer descuidadamente sin más pretensión que la de resaltar las luces y las sombras que forman parte de nuestra existencia.
La ausencia de vanidad y la presencia insobornable del Amor terminan por conseguir la cuadratura de un círculo nada rígido que cada cual puede moldear a su modo hasta transformarlo en la figura que desee, ese es el gran misterio de una poesía muy personal que permite múltiples interpretaciones pero que confluyen todas en una única conclusión, sensibilidad.

viernes, 15 de noviembre de 2013

EN SUS DEDOS, EL MAR

PRESENTACIÓN DEL POEMARIO
EN SUS DEDOS, EL MAR
(Letra Clara Ediciones)

AUTORA: MAITE SALCEDO AIZCORBES
LUGAR: HOTEL PALACIOS DE LOS PATOS
Calle Solarillo de Gracia
GRANADA
VIERNES 15 DE NOVIEMBRE DE 2013
HORA: 20,30

PRESENTA EL POETA GRANADINO DANIEL RODRÍGUEZ MOYA



lunes, 9 de septiembre de 2013

VERANO

Traspasar las entornadas ventanas
que en las tardes amarillas
inundan otro estío
de decadentes ausencias.

Confundirme entre las corrientes
drásticamente resecas,
de afluentes estériles
y ríos desmesurados.

Perseguir sombras cinceladas
en huérfanos asfaltos
cubiertos de soledades
y de vidas confundidas.

Aguardar paraísos transitables
nacidos de tu presencia
que dan sentido a un verano
prendido de tus encantos.

Rafael Mérida Juan
2012


domingo, 28 de julio de 2013

SEIS LETRAS, UN SOLO NOMBRE


Seis letras, un solo nombre,
mil razones silenciadas
y cientos de sensaciones.
Números para quererte
que ya no entienden de cifras
cuando se enfrentan humildes
a tu grandeza incontable.
Dígitos inexplicables
de una métrica embustera,
que busca cuadrar los versos
cual si un poema bastara,
para cantar tus encantos
que tienden al infinito.
Por eso escojo las letras
rendido ya a la evidencia
de que las ciencias exactas
no explicarán el secreto
que habita en dos corazones.

RAFAEL MÉRIDA JUAN
© 2013



jueves, 13 de junio de 2013

DEL AMOR Y OTROS DESAHUCIOS

Se conocieron en la penumbra de un invierno, cuando el frío había invadido con sus témpanos de hielo todos los rincones de dos soledades repletas de olvido.
Los dos zozobraban en un océano de preguntas sin respuestas.
Inicial y mutuamente desconfiaron de la proximidad del otro a pesar, o tal vez precisamente por ello, de reconocer cierto atisbo de similitud entre ambos.
En sus mapas tenían marcados, como una frontera inviolable, los límites de cada territorio fijados con el fuego de pasiones cicatrizadas.
Hablaron más allá de lo previsto en sus mentes cautelosas. Fueron invadiendo, sin violencia ni ambiciones, los secretos rincones del alma ajena.
Él, ávido lector, leyó en los ojos de ella, palabras escritas con la invisible tinta de lágrimas emocionadas y fue cuando los dos entendieron que ya no había que esperar.
Entonces se saltaron las normas, las alarmas, las fronteras, los convencionalismos, las dudas, los miedos, las herencias, las tradiciones, las señales, las prohibiciones, las mentiras, las leyendas, los relojes y todo lo que el hombre había inventado para ponerle zancadillas al amor.
Se desnudaron sin percatarse de que lo hacían, con la naturalidad de quienes llevaban toda una vida deseando hacerlo y multiplicaron los pecados y deseos como un milagro renovado.
Entonces ella ya no hizo más preguntas, y él dejó de buscar respuestas.

© Rafael Mérida Juan
2013 Del amor y otros desahucios.

miércoles, 10 de abril de 2013

OJOS VERDES

Odiaba aquel paisaje que era su horizonte diario. Sucios tejados que no surcaban ni los gatos. Un trocito de cielo demasiado pequeño que ante él, se presentaba cuadriculado por una verja de hierro que le separaba de los “normales”.
Le cansaba aquella reclusión, que siempre tuviese que oír que estaba loco, que era un enfermo mental, sólo porque no recordaba su pasado.
Cuando ingresaron a la nueva, él se fijó en cada detalle. Desde aquel día no vio más que unos ojos verdes, el paisaje había cambiado y entonces recordó la locura que hasta allí le había llevado.

Rafael Mérida Juan
© 2009

viernes, 15 de febrero de 2013

ASÍ SOY YO


Soñador y realista
esperando grandes metas
que mis ojos no verán.
Pragmático y sentimental
capaz de llorar por todo
sin lágrimas derramar.

Calculador e iracundo
trazando las ironías
que mi boca vencerá.
Introvertido y locuaz
usando gestos cercanos
que entierran mi timidez.

Con los pies siempre en la tierra
y la cabeza cercana
a un horizonte de nubes
que sin apenas colores
pretenden pintar mis manos
llenas de vitales huellas.

Valiente entre mis silencios
y cobarde ante el gentío,
ingenioso y solitario,
liberal de pensamiento,
sin duda republicano
y amante de tradiciones.

Pensador y autodidacta,
brillante y a la vez oscuro,
perfeccionista holgazán,
trabajador incansable
que digiere decepciones
y no celebra triunfos.

Con el alma de poeta
y vida algo aburguesada
esteta de bajos vuelos,
ardiente enamoradizo,
dubitativo y miedoso
pero con ideas fijas.

Incrédulo pertinaz
con ciertos ríos de fe,
buscador de la verdad
sin encontrar un sentido
que explique por qué yo existo
y cuál debe ser mi rumbo.

Apasionado y febril,
frío cuando yo lo quiero,
hermético y transparente.
Si he de usar una palabra
para poder definirme,
me quedo en contradictorio.

© Rafael Mérida Juan
2012

viernes, 4 de enero de 2013

REYES MAGOS 2013

Como todos los años os escribo mi carta porque a mí no me engañáis, yo sé que existís y que andáis por ahí disfrazados repartiendo a diario ilusión.
Quiero dividir mis peticiones en tres bloques, el primero son ruegos de índole personal, el segundo para aquellos a los que quiero y forman parte de mi universo particular y el tercero para esta humanidad que parece no saber muy bien hacia dónde camina.
Para mí quiero principalmente salud y que no resten ni se dividan mis afectos, muy al contrario sumen y se multipliquen. También deseo seguir viviendo al lado de quien cada día sigue apostando por mí, haciéndome la existencia más ancha y en colores. Me gustaría ver hecho realidad otro sueño pequeñito en forma de libro. En definitiva seguir creciendo, lograr ser generoso y menos egoísta, convertir en hechos mis buenas palabras, tender la mano y no menospreciar a nadie.
Para aquellos a los que quiero os pido también salud y estabilidad laboral o al menos trabajo, que sigan creciendo las esperanzas de cada uno, que mi compañera se sienta realizada, feliz y tranquila y continúe repartiendo ternura, que mi madre sienta el Amor con mayúsculas y al menos recuerde que merece lo mejor, que mi hija crezca en todos los sentidos y sea cada día más digna y hermosa, que los más alejados se acerquen y los cercanos se arrimen sin miedo, que todos sean mucho más felices.
Y para el resto de la especie os ruego que cambie la escala de valores, que se acaben los seres esclavos, rehenes, usados, maltratados, hambrientos, los niños sin infancia y sin presente ni futuro. Que paguen las crisis los culpables y no los inocentes, los malhechores de guante blanco, los golpistas de salón, los traficantes de sentimientos y horizontes, los que anteponen el oro a la conciencia y saben de números pero no de sentimientos. Que entre todos seamos capaces de dar sentido a palabras como solidaridad, amistad, fraternidad, igualdad, compromiso y sobre todo Amor, mucho Amor. Gracias.

martes, 18 de diciembre de 2012

TUS MANOS

En ocasiones todo se conjura para llevarnos por determinados senderos o simplemente bajamos la guardia y nos dejamos apresar por sensaciones que nos sumergen en un determinado estado.
Por eso la otra mañana mientras sonaba "En el jardín de un monasterio" de Albert Ketèlbey, sus notas se aliaron con las épicas y lindas letras escritas por Almudena Grandes y su "Inés y la alegría" y el rumor de dos voces, mi pasado y mi futuro, mi madre y mi hija, para acabar desembocando todo en un escalofrío que recorrió mi espina dorsal y convergió en unos ojos, en un presente arrollador y en unas manos a las que me aferro cada noche y me ayudan a dormir como nunca antes lo había hecho nada ni nadie. Y vuelvo de la memoria ambigua y relativa del tiempo a la realidad insobornable y hermosa del espacio compartido y digo simplemente…amor.

lunes, 12 de noviembre de 2012

SANLÚCAR DE BARRAMEDA

Barquitos de sencillos marineros que al Guadalquivir preguntan con paciencia de artesanos, mientras persiguen las huellas que de América llegaron.
Duquesa roja de tolerancia infinita, valiente en medio de sombras.
Sanlúcar de Barrameda, grandeza empequeñecida por quienes recortan vidas desde salones oscuros donde reina la codicia.
Allí acudí a salvarme del espanto de este mundo, a ocultarme de los gritos que tanto en silencio dicen y encontré tus ojos enamorados, tus manos de humanidad, tu cuerpo de locura y riesgo.
Azul irrepetible de noviembre. Jardines de la memoria. Abrazos contra el frío de la inocencia en un palacio habitado, lleno de amores e historia.
Piel con piel rompiendo silencios y distancias.
Violetas africanas subrayando que siempre es festivo si tú estás.
Y sólo un beso de cristal.

lunes, 15 de octubre de 2012

CELEBRAR LA VIDA

Décadas de papeles consentidos, años de pasiones disfrazadas, meses de continuo presente compartido con el alma en carne viva. ¿Quién puso más?
El amor nunca puede ser una cuestión medible temporalmente. Hay días tan cortos que sólo tengo tiempo para besarte y otros que se hacen eternamente largos cuando no tengo la oportunidad de hacerlo.
Tu boca es el reloj que marca mis días y el tic-tac de tu corazón el que da cuerda al mío.
Por ello quiero seguir navegando en las olas de tu pecho sin mirar los calendarios, sin fechas de caducidad, sin miedos estériles ni órdenes exógenas que pongan límite a nada y aferrarme a tus ojos que son y serán siempre intemporales.
Me quedo con tu alma en carne viva que todos los días me otorga un motivo para seguir celebrando la vida.

viernes, 24 de agosto de 2012

EL SUR


Con la complicidad de las nubes que siguen tan caprichosas y entrañables como siempre el sol lleva unos días jugando conmigo al escondite.
La llama de una vela danza y parece prometer que terminará por extinguirse para dejarnos sentir en la oscuridad.
La luz de unos ojos sigue ocultándose detrás de una cortina de silencios que hablan desde la distancia.
Mis manos teñidas con el rojo del ocaso recorren un cuerpo que el viento moldea a su antojo con la arcilla de unos labios eternos.
Y yo aquí, en el sur, después de creerme perdido, me reconozco al verme reflejado en un poema hermoso legado por mi paisano, el gran Luis Cernuda.

Rafael Mérida


EL SUR

Quizá mis lentos ojos no verán más el sur

de ligeros paisajes dormidos en el aire,

con cuerpos a la sombra de ramas como flores

o huyendo en un galope de caballos furiosos.

El sur es un desierto que llora mientras canta,

y esa voz no se extingue como pájaro muerto;

hacia el mar encamina sus deseos amargos

abriendo un eco débil que vive lentamente.

En el sur tan distante quiero estar confundido.

La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta;

su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.

Su oscuridad, su luz son bellezas iguales.

Luis Cernuda


jueves, 28 de junio de 2012

AFORTUNADO

Soy afortunado. Son muchos los que llaman a su puerta buscando el consejo, la mano tendida, la ayuda altruista, el corazón descubierto y valiente, los que esperan su mirada, su ternura, su verdad. Por toda la geografía andaluza sigue dejando huellas de amor nada invisibles, gotas de humanidad que pueden no parecer suficientes pero que van formando ríos de gratitud. Como si se tratase de una letanía de corazones es capaz de repetir los nombres de seres inocentes que para siempre irán prendidos en sus ojos hermosos. Lo suyo no es un trabajo, ni siquiera una vocación, es un destino elegido con el único fin de subrayar que las personas, sobre todo las más indefensas e inocentes, están por encima de cualquier cifra, de cualquier estadística, de cualquier subterfugio de la presunta inteligencia de los otros. Soy afortunado porque son muchos los que llaman a su puerta, y a mi hace un tiempo que sin yo saber muy bien por qué, me dio las llaves. Gracias.

viernes, 1 de junio de 2012

EL AMOR HERIDO

Libélulas grises brillando en la oscuridad. Gotas que se desprenden del erial de los silencios. Constelaciones bordadas en la piel de mis latidos guiando ya a los cometas que miraban nuestros labios desde la altura insondable de atardeceres eternos. Palabras arrastradas por las olas de un Dios irreverente, jugador de cartas marcadas y poderes justicieros que hoy condena corazones furtivos que se aman en lo oscuro, mientras espera agazapada una dama no invitada que es sabia, altanera, triste y cobarde. Versos callados siempre incomprendidos, perseguidores nerviosos de metáforas huecas que mueren en los senderos del pensamiento y secan distancias y ahogan ríos cuyas corrientes siempre seguirán buscando el rastro de unos ojos. Nunca podrá ser poeta quien calla los sentimientos silenciando palabras en el olvido de unas letras que no dicen nada inundadas ya del lodo nacido de otros polvos levantados en las noches de gemidos imitados y sueños incandescentes. © Rafael Mérida Juan Mayo 2012

lunes, 23 de abril de 2012

CABOS DE AMOR

Donde terminan los sueños, las palabras y las promesas, y comienzan la realidad, los hechos y las verdades. Allí en el punto más occidental de esta Europa que a la deriva navega, te amé como dos meses antes en el cabo de Gata, igual que lo hago ahora desde la cercanía de una vida común que ya nunca será distancia. Tus lágrimas de emoción, derramadas ante la intensidad de los momentos de epidérmica rima, sólo subrayan la grandeza de un corazón que sigue descubriéndome un mundo que no conoce más fronteras que unos ojos, más banderas que un alma, ni más mapas que un cuerpo, un mundo en el que posibles e imposibles se confunden y juegan ambiguamente hasta hacerme entender que a tu lado, todo se hace transitable si me dejo llevar por la brújula de tus latidos. Onde a terra acaba o mar começa. © Rafael Mérida Juan 2012

miércoles, 11 de abril de 2012

LISBOA

Tu piel en apariencia decadente sólo acumuula sapiencia y en tus curtidos y encallecidos brazos de historia milenaria, se mece una corriente que no es sólo río, un mar que no es sólo océano, un pasado que no es sólo olvido.
Y son tus aires elegantes los que llenan de nostalgia al viajero que por siempre permanecerá enamorado de los fados de Alfama, del barroquismo de los Jerónimos, de la aventura de los Descubridores de Belem, de la poesía de Pessoa y las novelas de Saramago.
Me fundí con tus calles de empinadas atalayas, empedrados imposibles y tranvías legendarios con destino a la Estrela. El amor iba conmigo lleno de verdades que no son sólo realidades, promesas no necesitadas que no son sólo palabras, y tú Lisboa, pusiste los escenarios que no son sólo magia.

jueves, 8 de marzo de 2012

MUJER TENÍA QUE SER

Pues sí, no podía ser de otra manera, mujer tenía que ser la que me trajo al mundo y me ha ido enseñando cosas sencillas que parecen, a juzgar por el entorno, difíciles de entender y aún hoy, cuando es ella la que lo necesita, sigue empeñada en cuidarme.
Mujer tenía que ser la que me hizo descubrir un mundo de sensaciones, no por naturales y esperadas, menos maravillosas, decidiendo de paso unir su destino al mío mientras nuestros corazones siguieran latiendo con el mismo son.
Mujer tenía que ser la que consiguiese mezclar, en la dosis justa, un poco de enajenación, algo de extravío, con los colores, los abrazos, los besos inigualables y el calor de un cuerpo del que no se retorna, para hacer de mi un enamorado permanente y sin remedio que seguirá clavándose todas las espinas y disfrutando todos los cielos.
Mujer tenía que ser la que desde su cordura pusiera calma en mis desvaríos y desde su locura pintara ilusiones reales, pequeños paréntesis llenos de todo, en el lienzo de mi vida.
Mujer tenía que ser la que sin ver creyó en mí, la que sin recibir dio incluso lo inesperado, la que esperó cuando no había nada que esperar, la que escuchó lo que no dije y no quiso oír lo que intenté explicar.
Mujeres tenían que ser, las que con diferentes matices, me preguntasen cómo estaba y se parasen a oír la contestación dejando gotas de sus esencias inimitables, las que leyesen mis escritos y escuchasen mis palabras, las que motivaron mis gestos y recogieron mis caricias, las que visitan, de forma mayoritaria, este rincón que es mi desahogo.
Y por último, mujer tenía que ser, la que diese sentido a todo, la que promete prolongar mi mirada, mis sentidos, también quizás mis defectos, la que llena todos mis momentos, la que llegó, hace justo ocho años, para dar respuesta a todas mis preguntas, incluidas las que aún no me he formulado.

Gracias a todas.

RAFAEL MÉRIDA JUAN

(Texto publicado en Libro de Arena el 7 de junio de 2010)