Cita:

"Todo necio confunde valor y precio".
Antonio Machado
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sábado, 26 de agosto de 2017

VIVIR LA VIDA

A veces creemos que la vida nos espera,pero no es así. La vida es dinámica, y como tal, no para de moverse, hacia un lado o hacia el otro. Pensamos que la vida está de nuestra parte, que nos pertenece, pero tampoco es así. No es nuestra, simplemente tenemos una servidumbre de paso, la ocasión temporal de disfrutarla o de malgastarla, en eso si que parece que somos libres, aunque mediatizados por atenuantes o agravantes.
En ocasiones parece realmente que está de nuestro lado, que camina a nuestro paso o incluso, algo más deprisa para que tengamos el valor de hacer un esfuerzo y darle alcance. Pero en otras ocasiones, va tan lenta, o se extravía por senderos tan oscuros, que se nos pierde, se queda rezagada y se vuelve algo abstracto, difícil de comprender.
Ahora mismo dos personas a las que quiero, aunque no tengan consanguinidad conmigo, lo están pasando mal, y puede que ese dolor, el de ellas, sea la excusa perfecta para olvidarme de mis temores o para acrecentar mis miedos, no sé, cualquiera de las dos cosas pueden estar ocurriendo.
Y mientras tanto, me doy cuenta, que aunque yo me quede parado un día entero, inmóvil, la vida sigue su curso y nada se detiene.
Todo es ahora, no es mañana, todo está ocurriendo y todo seguirá siendo a pesar de mi.
Es tan sencillo acertar que a veces dudamos, y es entonces cuando el acierto se convierte en error. Todo parece arbitrario, un ascensor que no funciona bien, un vehículo que atropella sin conciencia, alguien que se cruzó en un mal momento. Una lotería en la que creíamos no jugar y nos tocó.
Como dijo D. Antonio Machado, "Hoy es siempre todavía", y yo me atrevo a añadir, vivir la vida no es una excusa, es una obligación y una oportunidad irrepetible.

® Rafael Mérida Juan
Reg.Prop.Intel.Andalucía 2017

viernes, 9 de octubre de 2015

LA CARIDAD EN SOMBRAS

Después de una larga travesía, he logrado editar mi novela La caridad en sombras. Un sueño que se hace realidad. Un proyecto muy personal que quiero compartir con vosotros. Gracias por vuestra complicidad.

lunes, 21 de septiembre de 2015

PAYASOS

Su gabardina, colgaba oscilante del perchero, como un voluntarioso ahorcado que se suicidara gustosamente todas las tardes. Se sentó delante del espejo. En su rostro, resaltaba una mueca triste que le ensombrecía todos sus pretéritos. Nada nuevo, pensó. Forzó una sonrisa, siempre lo hacía antes de comenzar a maquillarse. Valía la pena volver a intentarlo. Sólo unos minutos más tarde, ya era otro, la pintura había obrado el milagro. Se colocó una hiperbólica nariz roja, y con una peluca de colores, se tapó la incipiente calvicie. Ahora estaba contento, su alegría era sólo el preludio de las necesitadas risas infantiles que aguardaban su llegada. Salió al escenario, pero del otro lado, sólo había un grupo de personas trajeadas, que mirándole con la repugnante obscenidad de los políticos, le invitaron a hacer mutis por el foro. Comprendió entonces que a sus niños, seguían robándoles la infancia.

RAFAEL MÉRIDA JUAN

miércoles, 30 de abril de 2014

EL CÓLERA Y LA SOLEDAD

Es fácil hablar bien de un muerto, aún más si el fallecido es García Márquez. He leído decenas de artículos que hablan de sus bondades, peculiaridades y genialidades, también algún que otro controvertido y crítico, que de todo hay.
No puedo decir que Gabo me gustara porque eso sería quedarme muy corto, la verdad es que me fascina y lo digo en presente porque me niego a pensar que sea pasado.
Parece fácil subirse al carro de los elogios ahora que está en boca de todos pero quienes me conocen saben bien que siempre ocupó para mí un lugar privilegiado, hasta el punto que Macondo me acompaña allá donde voy.
Una tarde de verano de hace casi un cuarto de siglo, en Conil de la Frontera, me atreví a abrir un libro que alguien había dejado sobre la mesa, sólo necesité leer una página para zambullirme en la historia de manera frenética. Aquel día me di cuenta de que no sé escribir. El amor en los tiempos del cólera se llamaba la novela, y aún hoy no he vuelto a leer nada igual. Aquel descubrimiento tardío hizo que quisiera recuperar el tiempo perdido y en un periodo breve, fui encadenando una tras otra casi todas sus obras.
Su realismo mágico me cautivó de tal modo que todo aquello se convirtió en un hechizo permanente del que espero no recuperarme nunca. Cien años de soledad se me resistió, resultaba fácil extraviarse entre tantos Buendía, pero cuando entendí el sortilegio, hice que los cien años se convirtieran en trescientos porque tres veces he leído ya tan prodigiosa obra.
En paralelo a las maravillas que como autor me ofreció García Márquez, creció mi admiración por el Gabo persona, por su empatía con América Latina, por su modo peculiar y sin complejos de tomar partido por sus ideales de izquierda y progreso con los que me siento identificado.
Dicen que desde el pasado jueves santo ya no está con nosotros, será con otros porque conmigo está permanentemente ya que no puedo evitar en cada página que leo o en cada renglón que escribo imaginar cómo lo habría hecho él y sobre todo está conmigo porque en verdad lo del realismo mágico es mentira, lo que existe es la realidad y la magia y cuando ambas se mezclan sin que se vean las costuras, surge Gabriel García Márquez, y no puedo más que celebrar cada día que me encuentro con él.

Rafael Mérida Juan.
2014

martes, 19 de noviembre de 2013

CRÍTICA DE UN LIBRO - EN SUS DEDOS, EL MAR

En sus dedos, el mar, obra de Maite Salcedo, es un Océano configurado por gotas en forma de letras que juntas crean un universo singular poblado de muñecas rotas, soledades confesables y latidos siempre sinceros y honestos.
Entre sus olas, no hay resquicios en los que no habite una humanidad superlativa que pone el acento donde debe, en las personas y sus circunstancias, que son también las suyas propias, en ocasiones distintas, pero no tan diferentes y a veces tan parecidas como si un espejo le devolviese su propia imagen.
Sentir, en mayúsculas, ha sido la mejor forma de que los versos macerados durante largo tiempo terminen fermentando para convertirse en unos escritos nada fortuitos, intencionados hasta la última coma y al mismo tiempo inocentes y tiernos como dejados caer descuidadamente sin más pretensión que la de resaltar las luces y las sombras que forman parte de nuestra existencia.
La ausencia de vanidad y la presencia insobornable del Amor terminan por conseguir la cuadratura de un círculo nada rígido que cada cual puede moldear a su modo hasta transformarlo en la figura que desee, ese es el gran misterio de una poesía muy personal que permite múltiples interpretaciones pero que confluyen todas en una única conclusión, sensibilidad.

viernes, 18 de noviembre de 2011

INOCENCIA ROBADA

Acaba de conocerme y se aferra a mi mano como si yo fuese parte de su paisaje cotidiano. Las prisas de esta vida equivocada que llevamos hacen que me despida de ella con premura. Mi reloj acelera, el suyo atrasa desde antes incluso de nacer.
Me llevo su sonrisa y un beso de regalo y no alcanzo a comprender como alguien, incluso de su misma sangre, puede dañar a una criatura así.
Tiene un nombre corto que trae a mi memoria buenos recuerdos. Apenas levanta un metro del suelo y repite, como una letanía, el nombre de quien aplica sobre ella un bálsamo de humanidad, la misma a la que yo amo felizmente sin cordura y que una vez más me ha permitido asomarme a su universo.
Algo en mi interior me hace odiar y amar al mismo tiempo un mundo que ya no intento comprender, y me pregunto cómo hay individuos que ni siquiera pueden llamarse personas y vacían de contenido palabras tan hermosas como Padre, mientras otros, que se dicen mejores, miran para otro lado convertidos en cómplices del robo de otra inocencia.

© Rafael Mérida
Año 2011