Cita:
"Todo necio confunde valor y precio".
Antonio Machado
domingo, 27 de marzo de 2011
PRESENTACIÓN POEMARIO
Al fin un sueño largamente perseguido parece que se hará realidad el próximo día 8 de abril. Gracias a Editorial Quadrivium, se va a editar el poemario del mismo título que este blog "LA MEMORIA DE TU OLVIDO", compuesto por 60 poemas de mi autoría, con prólogo del poeta y amigo zaragozano Francisco J. Picón Caro y presentación a cargo de la periodista y consagrada escritora Nerea Riesco.
Un saludo y GRACIAS porque todos los que habéis visitado en algún momento este rincón, habéis dejado una palabra o un silencio con los que yo me he atrevido a componer versos. Y por supuesto que por aquí seguiremos encontrándonos en el futuro.
sábado, 19 de marzo de 2011
INTUICIONES
Por todos lados la primavera se intuye, el sol calienta los naranjos helados del pasado invierno y una florecilla blanca, azahar de mi tierra, pregona con su voz aromática que el tiempo está llegando.
María Callas y Puccini se han aliado para regalarme la magia de una música que me alimenta. Por un momento cierro los ojos, procuro no pensar en nada, respiro hondo y regreso a la plenitud de esta nueva luz que me seduce.
Ansío los ojos de aquella a quien amo que ahora mismo se está llenando de mar para regalarme después una marea alta llena de olas que acabarán rompiendo sin descanso entre su pecho y el mío hasta provocar el más elocuente maremoto.
Y mientras, la más suave mano busca en las mías el calor, la protección, las respuestas que no soy capaz de hallar si no me busco precisamente en ella, en su inocencia y su sabiduría infantil.
No digo que esta sea la mejor de las mañanas pero sé que tiene casi todos los ingredientes que mi vida necesita para acercarse a la plenitud.
Intento enterrar el dolor, el cansancio de una lucha sin cuartel contra el habitante de mis tripas, el desasosiego de las medias verdades y las ambigüedades que otros labios me ofrecieron durante un tiempo en el que estuve ciego y me reencuentro con el que siempre quise ser, con el que ha vuelto a las huellas que entre palabras escritas había dejado y que afortunadamente aún soy capaz de reconocer.
Desde Oriente alguien ha abierto una puerta, acabo de entrar y ya sé que no quiero salir de un corazón que ha llenado el mío de certidumbres, del sosiego que me hace comprender que siempre y todo pueden ser sinónimos de aquí y ahora y mañana no importa y las promesas no existen.
Ahora no soy mejor pero sé que soy yo.
lunes, 28 de febrero de 2011
SER Y ESTAR
A las cumbres del mediodía asomaban los aromas de una primavera apenas abocetada que sigilosamente acortaba las distancias.
No vi que trajera equipaje, aparentemente sólo unos ojos misteriosos revestidos de una pátina diferente y unas manos tendidas suaves y cercanas que no parecían recién llegadas y entonces no tuve ninguna duda de que había llegado para quedarse.
Los adverbios de tiempo dejaron en blanco sus deseos de definirse como dueños del poder absoluto y sólo fueron los latidos los que dieron pie a la confianza, los que hicieron derretirse, como la nieve ante el sol de junio, todos los infundados temores de las prisiones inventadas.
No parecía traer equipaje pero me equivoqué, traía su corazón y en él, todo lo suficiente para que ya no pudiera salir del mío.
Los andenes del futuro están aún vacíos pero sé que se llenaran de más besos, de abrazos que aún nos debemos después de horas sumergidos en el húmedo universo del otro.
Mi equipaje también ha quedado guardado en la consigna del olvido, me ha bastado con saber conjugar acompañado dos verbos, ser y estar.
lunes, 14 de febrero de 2011
ORQUÍDEAS BLANCAS Y MALVAS
Durante dos días el sol ha sido un aliado que ha querido encaramarse a la tapia fría del invierno para ver cómo llegaba la Dama de Oriente.
Las risas se han tatuado en la piel del tiempo y un semi niño asustado ha sentido el cobijo de unos ojos que desde el primer instante llegaron con la certeza común de quedarse.
Los naranjos que colorean la ciudad se han agitado nerviosos y agradecidos por haber sido invitados a la mirada embelesada y sorprendida de quien casi todo lo hace fácil.
Hay palabras que no se dijeron, abrazos que resistieron más allá de los deseos, prisiones que el corazón no se atrevió a asaltar y colores y latidos, muchos colores y latidos que han cambiado para siempre el paisaje de un alma que sigue jugando a estar herida.
Las orquídeas blancas y malvas que ella vio son otro regalo, uno más que enriquece a quien siempre espera sin darse cuenta de que todo está llegando.
Los andenes de la tarde siempre saben a despedida y el sol que lo conoce mejor que nadie, fue el primero en marcharse.
El viento habló en mitad de una furiosa lluvia, también los ojos de Occidente quisieron disputarse a la Dama , mas su llanto fue en vano, Oriente también la echaba de menos.
Pero todo es relativo o tal vez no porque hay verdades que se sienten cuando dos almas se tocan más allá de las evidencias, de las dudas y de la “soledad acompañada”.
jueves, 3 de febrero de 2011
CONTAR CONMIGO
En la madrugada he oído la voz que ya no escucho. El cansancio venció a las ganas de seguir inventando y como un milagro vaticinado, he soñado en colores. Quizás por eso el despertar haya sido tan escarpado, tan parecido al de otros muchos días. En la calle hace frío, pero soy afortunado, hay quienes siempre tienen frío, hay quienes siempre tienen calle, hay quienes no sueñan y andan cansados de andar cansados.
Las caras se repiten, en el autobús, en el trabajo, nada parece alterar nada y sin embargo todo es diferente cada día. La lucha contra el alien y los fantasmas continúa pero no estoy solo.
De nuevo abro de par en par mi ventana al mundo y entre la hojarasca de la rutina, asoma una canción, una sonrisa, y se coloca en primer plano. Por un momento ya no veo más mundo que el nacido de esos reflejos.
Palabras hermosas que no serían nada sin un corazón sincero, todo viene del mismo lugar. El epicentro está localizado, todo lo ha traído la misma sensibilidad, la misma mano, la que llena de interrogantes sin miedo los andenes, la de los tés regalados con sabor a fruta y a tardes compartidas, la de la filosofía cotidiana de lo fácil, de lo diferente, la de los poemas de ida y vuelta declamados con la seguridad de lo que no es corriente.
No hay que hacer nada, todo lo hace la naturalidad, la comodidad, la tranquilidad de saber que uno se encuentra en buenas manos. Yo no tengo las palabras que quisiera decir pero Benedetti me las acerca hasta Macondo “Compañera usted puede, puede contar conmigo…”.
domingo, 23 de enero de 2011
INTERESES
No me interesan los templos de la moda repletos de almas rebajadas ante el culto a lo superfluo, ni los autobuses llenos de silenciosas rutinas sin inquietudes, no me interesan los estadios rebosantes de masas frustradas con la cabeza redonda, ni los prostíbulos de anónimos inhumanos donde nadie hace preguntas por miedo a hallar respuestas, ni los proselitistas que buscan votos jugando con el humo, la salud y el dolor ajeno.
Me interesa la energía que desprenden las sonrisas, las pautas de comunicación de los mundos interiores, me interesan los cuerpos que intuyen algo más que otra piel, la fuerza con la que una caricia enciende un mundo, la sensibilidad con la que conmueve el arte, los sueños infinitos que pueden prenderse de una mirada.
Por eso, aunque el invierno se vuelva crudo y olvide su reciente pasado en el que no se reconocía, yo abro de par en par mi ventana por la que lleva un tiempo colándose un viento nuevo que me habla, abriga, cobija y ensancha los caminos por los que Macondo parece vislumbrar al fin su ansiada salida al mar.
Y si sólo estoy soñando y el día aún sigue sin acudir, que nadie me despierte. ¡Es tan lindo soñar!
domingo, 16 de enero de 2011
ALIADO INESPERADO
Sobre la piel del tiempo, el frágil otoño pausado dejo sólo un vestigio de su fiereza de antaño. La macilenta luz tardó en regresar, pero cuando lo hizo, desbarató impaciente todos los espectros que danzaban en mis noches de insomne pusilanimidad.
De aquel rescoldo que nunca abrigó, ha nacido un invierno de furiosas lluvias y soles inesperados que muestran el anverso y el reverso de una incógnita eterna que quizás hoy, ya no esté interesado en descifrar.
Sólo deseo saborear los silencios que tanto llevan hablando de sus rotundas e impagables dudas.
Y convirtiéndose en un aliado inesperado, el frío de enero ha puesto en mi camino el seguro azar de un universo que deslumbra cuando sólo acaba de asomarse a mi alma.
De aquel rescoldo que nunca abrigó, ha nacido un invierno de furiosas lluvias y soles inesperados que muestran el anverso y el reverso de una incógnita eterna que quizás hoy, ya no esté interesado en descifrar.
Sólo deseo saborear los silencios que tanto llevan hablando de sus rotundas e impagables dudas.
Y convirtiéndose en un aliado inesperado, el frío de enero ha puesto en mi camino el seguro azar de un universo que deslumbra cuando sólo acaba de asomarse a mi alma.
viernes, 7 de enero de 2011
MIEDOS
Hace mucho que creo conocer a alguien. Pero el paso de los años, más de cuatro décadas, me ha hecho dudar sobre muchas de las cosas que siempre me gustaron de él.
Soy muy exigente y por eso he llegado a la conclusión de que esa persona podría haber dado mucho más de lo que ha entregado.
Las capacidades no se miden por las palabras, por los buenos deseos, se calibran por los hechos, por las acciones y el sujeto a quien me refiero se caracteriza por hacer gala mucho más de los primeros que de los segundos.
La vida le ha dado suficientes oportunidades, quizás más incluso de las que merecía, y a pesar de ello da la impresión de que sigue empeñado en malgastarlas.
Muchos le admiran, quizás sin saber muy bien por qué y es indudable que tiene cualidades poco corrientes, que es diferente, pero se necesita algo más para encontrar y dar sentido a esto que llamamos existencia.
En algunos momentos parece tener un arrojo sorprendente, admirable diría yo, da la impresión de no rendirse fácilmente, pero su vocación parece ser de veleta lo que hace que su estado y predisposición sean fácilmente mudables.
Cuando ese arrojo desaparece, surge el miedo y entonces queda casi inmovilizado o más bien espera que el azar, las circunstancias o lo que quiera que sea, terminen por decidir por él. Miedo a enfrentar la realidad insobornable, miedo a intentar nuevos caminos, miedo a romper encantamientos, miedo a confundir y confundirse, miedo a crecer, miedo, en definitiva, a mirarse en el espejo para no tener que pasar por el trago de intentar reconocerse.
Sigo dudando. Puede que yo no sepa realmente cómo es o tal vez, sé demasiadas cosas de él como para no dejar de quererle y odiarle a un tiempo.
sábado, 1 de enero de 2011
QUERIDOS REYES MAGOS
Queridos Reyes Magos.
Siguen pasando los años y continúo creyendo en vosotros, sigo confiando en la Magia con la que hacéis posible lo imposible.
Esa magia que hicieron mis padres cuando a pesar de las dificultades y de la numerosa prole, endulzaban cada seis de enero poniendo sólo un poquito más de amor del que mostraban el resto del año. Creo en esa magia y en la de las manos tendidas que llegan con sus ofrendas a los rincones más oscuros y escondidos, en la magia de los que a diario rescatan a las víctimas de los naufragios obligados, de los que lo ponen todo sin que lleguen a saber nunca cuántas vidas han salvado y son ejemplo permanente.
Como vosotros, yo también sigo mi Estrella, y su brillo me lleva siempre al mejor lugar de mi universo, por ello y por ella os doy las gracias.
Y por ello hoy, un año más, os escribo mi carta con la esperanza de que los regalos lleguen aunque sea contra reembolso o tarden un poco más de lo deseado.
Os pido que los dueños de cañones y fortunas dejen de jugar a los dados mientras apuestan ilusiones, trabajos y desvelos que siempre son de los demás.
Que la hipocresía y la envidia queden exiliadas para siempre en la isla del olvido.
Pero también puedo resultar egoísta porque quiero pediros fuerza para seguir saltando los obstáculos, sentido para no ser injusto con los que me rodean, capacidad para distinguir y agradecer las luces regaladas y esperanza para afrontar el futuro con ilusión.
Y siendo un poco más concreto, me gustaría en este año que ahora ha comenzado ver impresas unas letras sentidas y soñadas que se hacen esperar, empleos para un puñado de seres que sé que lo necesitan, salud para buenas almas a las que quiero que ahora lo ven todo un poco oscuro y sobre todo os pido que el año que viene por estas fechas no falte nadie y se hayan logrado sumar y multiplicar afectos.
Os espero otro seis de enero.
lunes, 20 de diciembre de 2010
ME VA LA VIDA EN ELLO
"Pero, quiero que me digas, amor, que no todo fue naufragar por haber creído que amar era el verbo más bello. Dímelo, me va la vida en ello". LUIS EDUARDO AUTE
En Macondo todo parece ser posible. Se entremezclan la fantasía y la realidad sin que uno logre adivinar dónde termina una y comienza la otra, sin que uno distinga cuál es la línea que las separa.
Llegué aquí buscando de lo que huía o huyendo de lo que buscaba, no sé bien.
Ahora la luz que en realidad todo lo guiaba se ve menos que nunca, su haz luminoso parece haber encontrado otros barcos que alumbrar o puede que mi nao zozobre porque yo, torpe timonel no veo.
Percibo otras señales, tal vez equivocadas, difíciles de interpretar. No sé si tengo el derecho a buscar ese otro faro que durante tanto tiempo me sirvió de guarida, me abrigó y al que yo decidí ignorar. No sé si la inexperta llama de quien aún no ha calibrado la inmensidad del mar puede ser para mí, si yo merezco distraer sus jóvenes sueños. No sé si la cercanía que siento desde la distancia es suficiente, es necesidad o es remedio, si se transforman en espejismo unas palabras que hacen las veces de puerto donde atracar.
Brillan las aguas como si todas las estrellas con sus reflejos quisieran adornar una luna virgen y siento que me ahogo en un naufragio de miedos argumentados.
De repente estoy rodeado de tablas de salvación pero también tengo miedo de hundirme con ellas, de no elegir la más apropiada, la que me haga salir a flote y me lleve hasta la orilla.
En Macondo todo parece ser posible, incluso que aparezca ante mis ojos un mar que no existe cerca de estas tierras y que ya buscaron alguno de los Buendía.
RAFAEL MÉRIDA
jueves, 9 de diciembre de 2010
GRANOS DE ARENA
Me aprendí su cuerpo en ordenada progresión, más allá de la imposible geometría de dos almas que fui asumiendo en largas noches de insomnio en las que ella fue siempre mi cafeína.
Un grano de arena fue cayendo, otro, otro, uno más...crearon montañas de tiempo incomprendido y volví a dormir, mas los sueños ya no me visitaban y en la sorpresa de una mañana por estrenar, encontré huérfanos sus pechos sin lograr reconocer que eran los de ella y supe que no había comprendido nada.
De memoria me aprendí sus ojos en un desorden de caos deshabitado, prendido de miradas ebrias de tanto vértigo reflejado y volvieron a caer los granos de arena, otro, otro, uno más…mis pupilas se fueron acostumbrando a la penumbra de su extravío y en el silencio de una tarde, otra voz que no era la suya ni la mía, recitaba un poema que le escribí un otoño y entendí que no había sabido ver nada.
Busco. Encuentro. Gano. Espero. Pierdo. Lloro. Vivo y vuelvo a buscar y siguen cayendo los granos de arena, otro, otro, uno más…
Un grano de arena fue cayendo, otro, otro, uno más...crearon montañas de tiempo incomprendido y volví a dormir, mas los sueños ya no me visitaban y en la sorpresa de una mañana por estrenar, encontré huérfanos sus pechos sin lograr reconocer que eran los de ella y supe que no había comprendido nada.
De memoria me aprendí sus ojos en un desorden de caos deshabitado, prendido de miradas ebrias de tanto vértigo reflejado y volvieron a caer los granos de arena, otro, otro, uno más…mis pupilas se fueron acostumbrando a la penumbra de su extravío y en el silencio de una tarde, otra voz que no era la suya ni la mía, recitaba un poema que le escribí un otoño y entendí que no había sabido ver nada.
Busco. Encuentro. Gano. Espero. Pierdo. Lloro. Vivo y vuelvo a buscar y siguen cayendo los granos de arena, otro, otro, uno más…
martes, 30 de noviembre de 2010
FELICIDAD
Mi vida hecha de pequeños pasos sólo ha recorrido un camino diminuto, vereda más que camino.
Como dijo alguien somos una breve nota en mitad de una sinfonía inmensa.
De dónde vengo, a dónde voy, qué es el tiempo, qué quiero, qué busco, cuál es el sentido de todo si es que todo tiene un sentido.
Y llego a creer que la felicidad está en la posición social, en el consumismo feroz de este malformado y salvaje capitalismo, en las victorias de mi equipo de fútbol hecho de millonarios que juegan conmigo, en las vacaciones que consisten en exponer mis miserias en un paisaje diferente para ver si así soy capaz de camuflarlas, en la Navidad llena de luces que tantas sombras producen, repleta de buenos deseos de usar y tirar en los que buscar la pátina para ocultar la hipócrita insolidaridad de todos los días.
A veces se puede pensar que la felicidad radica en los dioses, en los de las iglesias y los mercados, en el sexo placentero pero falso cuando la física precede a la química, en la vanidad reconocida por premios subjetivos y palmadas en la espalda, en la supremacía de ridiculizar al “inferior” que sólo lo es en la doctrina perversa de este nuestro "primer mundo", en la heroicidad con fecha de caducidad de falsos profetas de la fama.
Y ahí me planto en lo que creo el vértice de la pirámide, con mi armamento de prejuicios y acciones políticamente correctas, con mi “normalidad”, con mi fanfarronería de ser civilizado, y de repente llega una brisa suave, muy suave y nada pretenciosa y me derriba sin que ni siquiera ella sea consciente de que lo ha hecho y quedo reducido a lo que soy, casi nada.
Llega entonces la voz dulce, la mirada inocente, la piel en blanco, la intrínseca ternura, la risa limpia, el universo resumido en una Estrella y soy feliz acariciando su cara, escuchando su latido, compartiéndolo todo. Y coge mi mano y me salva, me hace diferente, me enseña a detenerme en las cosas pequeñas e importantes y ahora sí, logro pensar por mí mismo y por un momento inicio de verdad la escalada. Y soy feliz.
domingo, 21 de noviembre de 2010
RECUERDO
Recuerdo aquel día en el que las aceras comenzaron a poblarse de pisadas ilusionadas, aquella tarde en la que los árboles se habían vestido pudorosamente, cambiando el escenario de una ciudad que parecía querer abandonar las taquicardias insulsas de su erróneo progreso.
Recuerdo que la noche se esfumó rebelándose contra el tiempo de las sombras, fue cuando las palabras ya habían callado todos sus silencios y nuestras almas habían despedido los abrazos eternos que se habían quedado en las promesas de los otros.
Recuerdo unos labios entreabiertos a medio camino entre el asombro de lo inesperado y la incredulidad de los milagros, los mismos que después se extraviaron en laberínticos humedales cuya salida no querían hallar.
Recuerdo tu cuerpo con vocación de secreto, poblado de heridas disimuladas que se mimetizaban con la luz inviolable de lo que parecía inmaculado y el éxtasis que inundó de respuestas las preguntas de la duda, que ahogó con su imparable marea las abstractas culpas de la evidencia de dos latidos.
Recuerdo la paz de mis ojos ciegos que sólo veían por ti mientras duró aquella guerra inacabada que hoy todavía sigue dejando víctimas de amor por el camino, y cómo no recordar la casi imposible escarcha del agosto más abrasador, las huellas veloces de tus pies en plena huida sobre la arena de tu playa y los golpes de tos que desterraron mis besos para siempre.
Y sin embargo amnesia deben tener mis sentidos, pues no recuerdo haber escrito ninguna frase en la que tú no asomaras, ni recuerdo que mis manos hayan explorado otros rincones que los tuyos, ni en mi paladar rememoro otro sabor que el de tu boca, ni parece llegar hasta mí otro olor que el de tu deseo, ni logro rescatar otro sonido que el de tu placer, ni mi vista tiene archivada otra memoria con perfiles diferentes a los de tu rostro.
Estoy solo y recuerdo, estoy contigo y olvido.
martes, 16 de noviembre de 2010
VENDO NIÑO POR 12 EUROS
ESTE TEXTO LO ESCRIBÍ Y PUBLIQUÉ EN LIBRO DE ARENA EN JULIO DE 2007, POR DESGRACIA HOY SIGUE VIGENTE.
¿HASTA CUÁNDO?
Decía mi paisano y siempre admirado Antonio Machado, que “todo necio confunde valor y precio”, una de mis frases favoritas por el hondo significado que encierra, y recordando aquella frase y al hilo de una fotografía que contemplé recientemente con estupor, me hago una pregunta ¿cuánto cuesta la vida de un niño?
La foto en cuestión era de la de un bebé ensangrentado con una herida abierta en la cabeza y cara de espanto. Lo menos importante era el pie de la fotografía, por desgracia podemos colocarle distintos comentarios pero las víctimas vienen a ser siempre las mismas, inocentes criaturas que simplemente pasaban por allí o cometieron el error de nacer en el lugar equivocado y en el momento menos idóneo. En este caso concreto era la víctima de un error de cálculo, uno más, de las fuerzas de la OTAN a la hora de bombardear una zona determinada de Afganistán. Eso sí, las autoridades incompetentes habían pedido perdón, con eso todo solucionado.
Podríamos iniciar un debate sobre quiénes son los culpables de estos conflictos. Unos dirán que son los locos fundamentalistas islámicos que ponen bombas en los trenes o estrellan aviones contra edificios, en cambio habrá quienes responsabilicen a los gobiernos occidentales que devastan zonas del llamado tercer mundo en busca de extender su poder hegemónico, sobre todo si en esa zona hay petróleo, gas o cualquier otra riqueza. Como decía Henry Kyssinger “Dios ha querido que el petróleo se encuentre en países donde ni lo necesitan, ni saben utilizarlo, así que nosotros debemos dominar esas zonas porque sí lo necesitamos y sabemos darle uso”, clarísimo ¿no?
Sean culpables unos u otros lo cierto es que asistimos a una escalada de violencia, el ojo por ojo está a la orden del día, si tu atentas contra los míos yo bombardeo a los tuyos, si tu explotas mis riquezas yo asesino a tus turistas y al final todos tuertos.
Lo que es indudable que el supuesto orden mundial es un auténtico desorden y un escándalo, el 80% de la riqueza mundial es disfrutada sólo por el 20% de la población del planeta, es lógico que quienes pasan hambre quieran arribar a nuestras costas, lo raro es que no se decidan por acabar con nosotros. De todo este panorama pesimista, lo que más me duele es el precio de la vida de un niño.
En occidente nuestros hijos viven relativamente bien, tienen juguetes, estudios, sanidad, ropas de marca, vacaciones y múltiples oportunidades de "ser felices", en cambio en otras zonas del planeta, incluso a veces en nuestro país, los niños carecen de ropa, calzado, escuela, medicinas, juguetes, incluso comida, algunos de ellos mendigan o se ganan "la vida" trabajando como esclavos, prostituyéndose o ejerciendo de soldados. Enla India se venden niños por 12 euros, por ese dinero yo voy a ver con mi hija una película en el cine.
En occidente nuestros hijos viven relativamente bien, tienen juguetes, estudios, sanidad, ropas de marca, vacaciones y múltiples oportunidades de "ser felices", en cambio en otras zonas del planeta, incluso a veces en nuestro país, los niños carecen de ropa, calzado, escuela, medicinas, juguetes, incluso comida, algunos de ellos mendigan o se ganan "la vida" trabajando como esclavos, prostituyéndose o ejerciendo de soldados. En
El cordón umbilical de las hijas de "nuestros príncipes" (míos no lo son desde luego), ha sido congelado como medida preventiva, otros niños son secuestrados y asesinados para traficar con sus órganos.
No sé que pensaréis, para mí está claro que el valor de una vida, sobre todo infantil, tiende al infinito, la naturaleza no tiene mejor paisaje ni mayor riqueza que la sonrisa de un niño, por desgracia lo que no está claro es cuál es el precio de una vida.
No sé que pensaréis, para mí está claro que el valor de una vida, sobre todo infantil, tiende al infinito, la naturaleza no tiene mejor paisaje ni mayor riqueza que la sonrisa de un niño, por desgracia lo que no está claro es cuál es el precio de una vida.
martes, 9 de noviembre de 2010
PEQUEÑO
Pequeño me viene este mundo de globalizaciones absurdas. Pequeño tanto mar de inalcanzables horizontes, tanta montaña de altivas cumbres. Pequeño se me quedan los idiomas repletos de diccionarios, los conceptos de significados llenos. Pequeño me viene Dios con su autista omnipotencia, las subterráneas iglesias de mentiras disfrazadas. Pequeño me resultan los discursos de los cínicos políticos, de estrellas televisivas con méritos entre las piernas. Pequeño resulta el abrazo de quienes no entienden de lealtades, quienes manosean y adulteran tesoros que se llaman amistad.
Pequeña resulta la esperanza cuando hay quienes comercian con el dolor, cuando se pone precio a lo que tiene un valor incalculable. Pequeña la sinceridad de quienes van diciendo que el tamaño no importa, ni los colores, ni los acentos y después menosprecian pensamientos diferentes.
Pequeño mi corazón para albergar tanto amor, pequeño mi entendimiento para comprender que todo es nada, que de la nada puede surgir todo, pequeña mi voluntad para no asesinar más madrugadas, pequeña mi libertad para no cercenar más ilusiones y pequeño este rincón para aparcar mis locuras.
martes, 2 de noviembre de 2010
HOY NO HAY POESÍA
Hoy no hay poesía en mis palabras, si buscáis eso podéis marcharos. Hoy no es que vea el vaso medio lleno o medio vacío, simplemente no veo el vaso.
Estoy cansado, demasiado cansado. Es hermosa la luz de este día, pero siento que no es para mí. No quiero seguir andando.
Mi mente lleva un galope acelerado que mi cuerpo se niega a seguir. Trato de sacar fuerzas de quien todo lo significa desde el día en que nació, pero nada logra cambiar la realidad de un dolor contra el que no sé que armas utilizar.
Y sin embargo siguen poniéndose de mi lado demasiados esfuerzos, demasiadas miradas, demasiadas palabras. No sé si existen la casualidad y el destino o si simplemente es azar, pero en estos días de postración se han acortado los caminos entre tres almas generosas y yo. Cada una lleva su cruz y las tres han acudido sin saberlo al rescate de mi persona, cuando probablemente deban ser ellas las rescatadas.
No es bueno comparar, pero echo de menos otros acentos, otros ánimos que antes siempre estaban en el momento oportuno y que ahora se borran según los días, según las circunstancias por otras obligaciones, preferencias o necesidades.
Puede que sea yo quien huye de todo. Ahora mismo me gustaría dormir y dormir, vivir ajeno al devenir del mundo, soñar con poder despertar inundado de una amnesia que me haga olvidar esta lucha desigual contra la naturaleza en la que siempre perderé yo.
Ya sé, que como dijo alguien “el presente no es el único estado posible de las cosas”, que tengo más motivos para mirar hacia delante que para rendirme.
No es esta la cara que quiero ofrecer, yo quería comerme el mundo y es él quien me devora poco a poco. Quiero escapar, llegar a un nuevo puerto en el que nada lastre mi vuelo pero en el que todos y todas estéis presente porque sois la única razón que me induce a seguir en pie.
miércoles, 27 de octubre de 2010
CORAZONES ATRACADOS
Tus pechos buscan mis manos o es mi boca la que anuncia el destino de los mismos mientras mi ansia acelera un corazón lastimado que al galope se desboca, estallando allá en lo oscuro lo que tu cuerpo esperaba.
Itinerante, mi lengua curiosa sigue buscando respuestas repetidas como una letanía para acallar el estruendo de este ordenado desorden.
Tu dádiva generosa me regresa a los silencios. Tu piel transito agradecido y el provocado éxtasis me sorprende distraído prendido de otra mirada. Ella no está.
En la penumbra de un crepúsculo mortal, intento sentir lo que no existe más allá de mis quimeras, miro a través de tus pestañas y el negativo se revela, tú eres el blanco, yo el negro.
Sobre mi lecho la sombra de ella oculta tu claridad.
Tú eres el viento, ella el mar y yo la vela.
Corazones atracados en puertos equivocados.
martes, 19 de octubre de 2010
ENVIDIA
Entre tu cuerpo y el mío, veinte años no son nada. Dos décadas de ventaja que en el presente no importan. Mas yo no sueño contigo, lo hago con mis fantasmas, mientras invaden los tuyos esperanzas de futuro. Aún crees que la tristeza es esa melancolía de las tardes otoñales porque sólo has contemplado la cara de la moneda y no has escrito poemas a un amor que no quiso seguir siéndolo, ni has llorado sabiendo que las lágrimas nunca se secan del todo. No has visto el vacío mudo, hondo y doloroso de soledades no elegidas, ni has percibido el inigualable aroma de las que son provocadas. No hay cicatrices en tu piel, tampoco en el corazón, y tal vez pienses que las caricias se olvidan cuando la otra piel no está cerca. No has despedido a nadie con la certeza de que no volverá.
Ves como algo seguro llegar algún día al horizonte y te bebes de un trago cada instante a pesar de no pensar que pueda ser el último.
Por tus mejillas rebosan los colores de una vida que no sabe de imposibles, de cansancio, de fatiga. Te asombra saber que pareces no saber nada cuando lo comparas con lo que yo sé y en realidad soy yo quien busca tu cercanía para aprender de tus ganas, de tu ilusión, de tu risa siempre atenta a las pequeñas maravillas de lo aparentemente absurdo. Dominas un idioma que vagamente recuerdo y envidio poder estrenar todos los días la sonrisa de lo que parece una perpetua primavera.
¿Entre tu cuerpo y el mío, veinte años no son nada?
Yo apuesto. Tú ganas.
domingo, 10 de octubre de 2010
OTOÑO, LATIDO VIVO
Tu vestido en blanco y negro, manchado y húmedo como un paso de peatones durante una lluvia inesperada.
Brillaban luces rojas y verdes en la oscuridad de una noche sin retorno. Las aceras, huérfanas de pisadas, se quejaban en silencio. La ciudad, nunca muda, hacía un esfuerzo por callar y los relojes acumulaban deseos no saciados.
Los árboles parecían camuflarse en la espesura de un viento cortante y denso.
Corríamos buscando cobijo, algo que nos protegiera de nuestros miedos. Llegamos a aquel portal, veinticinco de la calle Hiniesta, apenas nos hacía compañía la luz del farolito que ilumina siempre aquel azulejo de la Virgen.
Seguía cayendo sobre nosotros el llanto lastimero de una nube extraviada, entonces nuestros labios inquietos se echaron a dormir sobre la boca opuesta y ya no hubo otoño, lluvia, ni relojes.
Todas las certidumbres estaban en el refugio de unos brazos.
Y en ese momento no soñé con otros ojos, no interrogué a mi pasado. Tus besos pusieron nitidez en el cristal empañado de mis dudas y te di las gracias por convertirte en argumento de mis latidos.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Y LLEGAS TÚ
Va pasando el tiempo. Hace ya algunas semanas que llegué a Macondo. No negaré que hay cosas que echo de menos y que son difíciles de explicar. En cambio he encontrado otras en estas tierras inundadas de realismo mágico que voy incorporando a mi bagaje y que comienzan a ser “La hojarasca” que abriga mi piel.
Por suerte también son permanentes las visitas de personas a las que voy queriendo, que se asoman por un instante a esas ventanas que dejo premeditadamente abiertas para que por ellas entre el soplo de vuestros aires, ese que procede de tierras aparentemente lejanas pero que siento aquí conmigo. (Granada, Asturias, Alemania, etc.)
Y llegas tú asomada al balcón de mi alma, con todas las chispas de la esperanza bailando en tus ojos y esos párpados que dejas caer con tal elegancia descuidada que las hojas de otro otoño envidian esa caída que no logran imitar. Y me llega la niña más bonita con su rostro de cielo y la palabra del amigo que nunca extinguen el silencio ni el tiempo, y el calor siempre reconfortante de quienes son cómplices de toda una vida.
Y me llega la pereza de los lunes, la resignación de los martes, la constancia de los miércoles, la renovada sorpresa de los jueves, la ilusión de los viernes, la realidad insobornable de los sábados, la vuelta de los domingos.
Y me llega todo circulando sin descanso por las arterias del alma, llenándome la boca de palabras que caben todas en el significado de unos labios.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



